El reglamento completo, tal cual va dentro de la caja. Para leerlo aquí o imprimirlo y dejarlo en la mesa.
2–6 jugadores · unos 20 minutos · a partir de 8 años · 108 cartas
Un día, Manu le pidió matrimonio a Mónica sin saber lo que se les venía encima. Porque una boda tiene muchos preparativos y no puede fallar NADA… y siempre falla TODO.
En La Boda Perfecta cada jugador organiza SU boda: la tuya, la de tus sueños. Solo hay un pequeño inconveniente: los demás jugadores también quieren la suya… y no tienen escrúpulos. Soluciona tus problemas antes que nadie, esquiva el jaleíto, vigila el cielo — y conseguirás LA BODA PERFECTA.
💍 En la edición personalizada, esta historia se escribe con vuestros nombres, vuestros lugares y vuestra familia en las cartas.
| Cartas | Marco y símbolo | Copias |
|---|---|---|
| Pilares — Preparativos, La Ceremonia, El Banquete, El Viaje | naranja, verde, azul y rosa · ❤ | 7 de cada = 28 |
| Problemas — 2 por pilar, 8 distintos | color de su pilar · ✗ | 3 de cada = 24 |
| Soluciones — una pareja exacta por problema | color de su pilar · ✓ | 4 de cada = 32 |
| Jaleíto — Cambio (3), Ladrón de boda (3), Tu boda es peor (3), Nueva boda (2), Cambio de boda (2) | rojo · 🌀 | 13 |
| Yo me encargo — la mamá, el padrino, la sis, el marido | multicolor · 👑 | 4 |
| Clima — La lluvia (3) y El sol (4) | multicolor · ✗ y ✓ | 7 |
| Total del mazo estándar | 108 cartas | |
Gana quien antes tenga su boda perfecta: los 4 pilares de 4 colores distintos, sin ningún problema pendiente y sin lluvia sobre la boda. En cuanto ocurre — sea el turno de quien sea — la partida termina al instante.
Baraja el mazo y reparte 6 cartas a cada jugador. El mazo, boca abajo en el centro; junto a él irá la pila de descartes, boca arriba.
Empieza quien lleve más tiempo sin pisar una boda (le toca entrenar: es quien menos problemas ha visto de cerca 😏). Después, sentido horario — el mismo que el vals.
En tu turno haces exactamente UNA de estas dos cosas:
Después, roba del mazo hasta volver a tener 6 cartas. Fin del turno.
Los descartes caen boca arriba, pero la pila no se puede revisar: solo la última carta queda a la vista. Lo jugado, jugado está — y las bodas, como los agravios, se recuerdan de memoria.
Si el mazo se agota, se baraja la pila de descartes y se sigue jugando. Sí, barajar. Nada de memorizar el orden, tío Paco, que te vemos.
Tu boda necesita los cuatro. Nunca puedes tener dos pilares del mismo color — y ningún robo ni intercambio puede dejarte (ni dejar a nadie) con duplicados: esa jugada no es legal.
Te han pedido matrimonio. Enhorabuena. Ahora te esperan el vestido, el menú, las invitaciones y un larguísimo etcétera. Tranqui: la mamá se encarga.
Llegó el día y todo el mundo va de camino… incluidos los imprevistos: el coro amanece afónico, el ramo se queda en casa. Tranqui: el padrino se encarga.
Ya estáis casados: ahora toca celebrarlo. Te dijeron que contrataras una wedding planner. No hizo falta: la sis se encarga.
El descanso del guerrero. Lejos de casa no está la familia para salvarte… pero tienes marido. Él se encarga.
Cada problema tiene su solución exacta — pareja por nombre e ilustración. La solución de un problema no sirve para otro, aunque sea del mismo color.
Solucionado: el problema y su solución se quedan apilados junto al pilar, a la vista. El pilar vuelve a contar como limpio y queda inmune a ese problema concreto durante el resto de la partida. Esas cartas ya no vuelven al mazo.
🆘 ¿Y si ya no quedan copias de la solución que necesito? Puede pasar. No hay rescate mágico: espera a que el mazo se rebaraje (las soluciones descartadas vuelven a la vida) o busca la salida por el jaleíto: un Yo me encargo limpia el pilar, un Cambio se lo endosa a otro, un Fuerte viento manda tus problemas de viaje. Nadie dijo que casarse fuera fácil.
Las cartas que convierten una partida tranquila en una comida de Navidad.
Elige un pilar tuyo con problemas pendientes (uno o varios) y cámbialo por un pilar limpio de otro jugador. Da igual el color, pero recuerda: nadie puede acabar con dos pilares iguales. Los problemas viajan pegados al pilar: tú entregas el marrón con su lazo y te llevas el pilar limpio. ¿Que su pilar luce un 👑? También entra en el trato: el escudo viaja pegado al pilar y pasa a protegerte a ti. Menudo braguetazo.
Roba un pilar de cualquier jugador tal y como esté — con sus problemas pendientes incluidos, que nadie dijo que robar saliera gratis. Prohibido robar pilares inmunizados (👑) o de un color que ya tengas.
¿Tu boda es un desastre? Compártelo. Envía todos los problemas pendientes de tu boda (y tu nube de lluvia, si la tienes) a un único jugador. Cada problema aterriza sobre el pilar de su color del afortunado.
Lo que no pueda aterrizar, no viaja: se queda contigo. Un problema no viaja si el rival no tiene ese pilar, lo tiene inmunizado (👑) o ya tiene ese problema (pendiente o solucionado). La nube no viaja si el rival tiene un Sol activo o ya tiene su propia nube.
Todos los jugadores — tú incluido — descartáis la mano entera y robáis 6 cartas nuevas inmediatamente. Borrón y boda nueva para todo el mundo. Lo que está en mesa no se toca.
Consejo de la casa: los Yo me encargo que estén en una mano se van con ella. Llorar está permitido.
La bomba. Elige a un jugador e intercambiad las bodas enteras: pilares, problemas, solucionados, Yo me encargo, nube y Sol. Todo. Nadie puede negarse y nada lo bloquea.
El intercambio es de silla: las bodas no se mueven de la mesa — os levantáis y cada uno se sienta en el sitio del otro. Y aquí hay estrategia fina: el turno sigue el orden de las sillas, así que según con quién te cambies puedes quedar más cerca de volver a jugar… o ser el siguiente. En partidas de 2 jugadores el cambio de asiento no altera el turno: nadie juega dos veces seguidas.
¿Se puede ganar al instante quedándose una boda ajena perfecta? Imposible: si esa boda fuera perfecta, su antiguo dueño ya habría ganado antes de que tú abrieras la boca.
¿Quién no ha mirado al cielo la semana antes de una boda con el corazón en un puño? En este juego, la lluvia no viene a acompañar: viene a jugar su propio juego.
Siempre sobre tu boda, de una de estas dos maneras:
En ambos casos el Sol protege solo de la lluvia: el resto del jaleíto te afecta con total normalidad.
La carta soñada. Colócala sobre un pilar tuyo: los problemas pendientes de ese pilar se descartan — todos, tenga uno o tenga tres — y el pilar queda inmunizado el resto de la partida: ni problemas, ni Ladrón, ni Fuerte viento.
Tres cosas escapan a un Yo me encargo: el Cambio (un pilar inmunizado puede entrar en el trato, y el 👑 viaja con él), el Cambio de boda (que se lo lleva todo) y la lluvia (que cae en el cielo, no en el pilar). Un 👑 por pilar; una vez colocado, no se mueve del pilar.
Cuatro pilares inmunizados = boda blindada… salvo por el cielo. Y salvo por tu cuñado con un Cambio de boda en la mano. Nunca estás a salvo del todo: es una boda.
En el instante en que tu boda tiene sus 4 pilares de 4 colores, sin ningún problema pendiente y sin nube, ganas. No hay ventana de reacción ni «espera-espera»: boda perfecta vista, boda perfecta ganada. ¡Vivan los novios!
🏠 Regla opcional anti-atasco: si el mazo se rebaraja por tercera vez sin ganador, gana quien tenga más pilares limpios. Desempate: más problemas solucionados; si persiste el empate… pelea de ramos.
1) Juega 1 carta o descarta 1–3 → 2) roba hasta 6 → 3) siguiente.
Ganas con: 4 pilares · 4 colores · 0 problemas pendientes · 0 nubes.
¡Vivan los novios! 🎉Creadora y diseñadora: Raquel Martínez · Ideas y soluciones: María Jesús Gotor · Productor ejecutivo: Nicolás Martínez · Sin anillo no hay boda: Manuel Bescós
Este juego ha pasado varios controles de calidad. Hecho con mucho cariño y deseando que tengas la boda perfecta: ahí estaremos para conseguirlo y disfrutarlo contigo.
La Boda Perfecta® es marca registrada (M4343022) · Reglamento v2.1 · 2026